La crisis de los medios tradicionales ahora en el periodismo digital

Cuando los valores periodísticos y el propósito de realizar un periodismo innovador e independiente sucumben ante los poderes económicos y los intereses personales, se desdibuja la esencia con que nace un proyecto alternativo.

Cada vez, hay más informadores, sobre todo más comentaristas en internet que emulan el quehacer del periodismo sin haber tenido previamente una formación periodística. Y la actividad plenamente periodística en esta plataforma virtual se ve reducida. 


Linkeando desde la oficina

Existe un sector que habiendo estudiado periodismo, margina la investigación periodística, realiza un "periodismo de escritorio", no salen al campo de trabajo, a la calle que es el punto de partida, donde están las fuentes que serán analizadas, contrastadas e interpretadas en el proceso de la construcción de las notas periodísticas que serán difundidas en los medios. Peor aun, pasan a depender de las fuentes online, incluso sin haberlas verificado terminan citándolas.

Ya no se cubren los hechos sino se voltean las notas de otros medios 2.0, aducen que es por el ritmo que implica la red de redes pero no quieren ver que la calidad está por encima de la inmediatez. Las pepas ya no son periódicos de ayer sino de "post publicados hace unos instantes", de unos minutos, de unos segundos.

Las taras de siempre
 
Se empieza a hacer lo mismo de siempre, solo que ahora en una tribuna digital, repiten los mismos vicios, las mismas falencias por las que pasa el periodismo tradicional, así prologan la crisis por la que atraviesan los medios (prensa, televisión y radio).


Lo que puede diferenciar a esta labor periodística de otros canales cuasimediáticos es el rótulo que le dan: Hecho por Fulano o realizado en Tangamandapio. No se dan cuenta de la miopía por la cual transitan. Sin un horizonte claro, sin ideas que revolucionen el ámbito laboral, es posible que este síntoma se vuelva crónico. Y al final, no lleguen a tener ese carácter vanguardista y "sin querer queriendo" se sumerjan en la mediocridad.

Preparando nuevas recetas para nuevos lectores
 
Esos típicos medios que no renuevan la forma de hacer periodismo; que no entienden los cambios que se están produciendo en la manera de consumir las informaciones de los usuarios, del público; que solo reproducen por inercia la manera en cómo se realizaban los contenidos periodísticos hace más de un siglo están destinados a ser relegados, además  podrían llegar a desaparecer.

No entienden que para distinguirse de los demás hoy en día las propuestas giran en torno a contar las historias de los hechos que se dan en las esferas políticas, económicas, sociales, culturales, entre otras a través de las crónicas y los reportajes; ya no solo es suficiente informar, cabe indicar que informar con independencia, con imparcialidad, sin faltar a la verdad de lo acontecido, sin ningún sesgo, como un interés ajeno a labor del periodista o una presión externa.

 
 
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