¿Qué tan amplio es el frente amplio? [Foto: Lamula.pe]

#Opinión
Por Jonathan Malca

Tal como está la izquierda hoy en día, sin líderes como Javier Diez Canseco o Alfonso Barrantes; una "nueva izquierda", una "izquierda moderna" que se muestra achorada y caudillista donde los cuadros casi no se renuevan en el autodenominado "frente amplio", tiene escasas posibilidades de llegar con un buen ritmo para los comicios del 2016, mientras el panzón maléfico y la hija del exdictador la hacen linda preparando sus campañas junto a sus asesores de imagen enquistados en los medios y a sus amigotes en un Poder Judicial corrupto que los blanquea. 

La gente de izquierda debería aprender de una vez por todas que separados y sin establecer alianzas, donde los faenones y las repartijas no estén permitidos, probablemente no pasarían del 1,1% (como en el 2006). Ahora están lejos de alcanzar algunas curules en el Congreso y el sueño de imitar lo sucedido en el 2011 con Ollanta Humala es prácticamente una utopía.

La "política" en la actualidad, la Realpolitik, se vale de la imagen de personas ligadas al espectáculo, un ejemplo de ello es el reciente proceso de revocatoria a la alcaldesa de Lima que se salvó gracias en parte a la participación de actores populares por el No. Atrás quedaron los intelectuales, aquellos escritores y filósofos que aparecían en los mítines de los partidos y llenaban plazas, como cuando Vargas Llosa congregaba a miles de personas en la plaza San Martín en los 80.

Por ello, en vista a este panorama, si lo que hay de izquierda en el Perú, que se presenta como un "frente", desea seguir con esperanzas y sobrepasar ese 31,6% de la primera vuelta en las elecciones pasadas (de aquellos que apostaron por "la gran transformación" y al final fueron traicionados) necesitarán de una figura mediática con sensibilidad social en sus filas, que sea concertadora y con visión de país, un personaje lo suficientemente hábil como para unir fuerzas democráticas, que tenga empatía con la población para poder tentar el Palacio de Gobierno y obtener escaños en el Parlamento, en otras palabras que sea nueva en la esfera política, en nuestra fauna política: En las Ciencias Políticas es conocido como un outsider.

Algunos coquetean con Gastón Acurio y otros a la par están solicitando los servicios de Favre. Por el estómago se puede empezar a enamorar al electorado, sin embargo, podría empacharla antes de tiempo si la DBA se une en un solo bloque y arma una guerra sucia de la mano de la #Concentración...

Por cierto, la política 2.0 no alcanzará, no estamos en EEUU donde casi el 80% de la ciudadanía accede a internet (ONU, 2012), aquí en el Perú apenas llega al 22,4% de los hogares (INEI, 2013), así que no se puede repetir a rajatabla la experiencia Obama con los mismos resultados, que no se dejen engañar por los vendedores de humo.
 
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