La universidad más antigua de América está por cumplir 463 años de fundación

 Por Jonathan Malca

En estas últimas semanas la universidad pública, en especial San Marcos, ha sido portada de varios medios de comunicación no por su producción académica ni por su proyección social, sino todo lo contrario, indican que hay presencia terrorista en las aulas, coincidentemente cuando en el Pleno del Congreso se pretende aprobar el Dictamen de la Nueva Ley Universitaria.



Portada de Perú.21 del 21 de abril donde se muestran fotografías que no son pintas senderistas y datan del 2010 [Imagen: Iván Mena]


Diarios como Correo y Perú.21, por ejemplo, informan que hay terroristas en la Decana de América sin una previa investigación periodística. Manipulan las informaciones y las fotografías para crear psicosociales donde se muestre un supuesto  rebrote terrorista en las universidades nacionales y así inclinar la opinión pública a favor de la nueva ley universitaria mostrándola como la panacea que terminará con esta amenaza.

Correo del 06 de mayo, ¿50 miembros de Movadef de un total de 30mil estudiantes de San Marcos justifica tal portada?


En el periodismo nada es coincidencia. Los medios de comunicación sueñan con mantener la batuta de las corrientes de opinión que puedan marcar la agenda política de los gobiernos de turno, como agentes de presión. 


El impacto de Movadef en San Marcos

Es necesario mencionar que en San Marcos los estudiantes que participan en las actividades gremiales en torno a los problemas universitarios son entre 100 y 200 de un total de 30 mil, de derecha y de izquierda sin distinción ideológica. Los representantes gremiales en los centros federados y centros de estudiantes tienen una escasa representatividad. En las asambleas de los centros federados apenas asisten 50 alumnos y en las asambleas generales de gremios ni llegan a los 100.


El rector de San Marcos Pedro Cotillo manifiesta que hay 50 activistas de Movadef de un total de 30 mil estudiantes. No se niega la presencia de Movadef en la universidad, así como hay gente simpatizante al fujimorismo o al aprismo, pero su impacto es minúsculo y recibe un gran rechazo de la comunidad universitaria, un 98% de los sanmarquinos considera que sus acciones y propuestas son negativas para el país,  según un informe del Senaju.


 

En esta coyuntura, el procurador Jesús Galindo afirma que son 243 los miembros de Movadef en San Marcos entre estudiantes, egresados y reintegrados, y  que cada uno convence a diez y quince estudiantes más elevándose la cifra a 2430 alumnos, pero ¿cómo es posible que cada integrante del Movadef convenza a diez o quince estudiantes para que formen parte de ellos sin son ampliamente rechazados?  Los cálculos matemáticos y las proyecciones del procurador no tienen sustento alguno.





La Dirección de Inteligencia de la Policía Nacional del Perú identificó que Movadef está presente en ocho universidades: San Marcos, Callao, Villarreal, La Cantuta, en Lima; San Cristóbal de Huamanga (Ayacucho),  Santiago Antúnez de Mayolo (Áncash), Del Altiplano (Puno) y  San Agustín (Arequipa). Aunque los sanmarquinos demostraron que los agentes de inteligencia no son nada inteligentes al ser descubiertos cuando se infiltraban en una asamblea de estudiantes del 28 de agosto del 2013.


En la “Operación Perseo” de la PNP de 28 miembros del Movadef que fueron detenidos, por supuestamente tener vínculos con Sendero Luminoso, solo seis quedaron en prisión para afrontar su juicio. “La Brigada Especial de Inteligencia, que determinó la fecha y oportunidad de sus capturas, no logró las pruebas necesarias para demostrarle al juez que ellos integran la organización terrorista Sendero Luminoso”, señala la periodista Cecilia Valenzuela.


Movadef tiene la batalla perdida ante la opinión pública  desde que pidió amnistía general para los sentenciados por terrorismo, sobre todo para la cabeza de Sendero Luminoso Abimael Guzmán. Su organización fue fundada por personas que habían cumplido condena por terrorismo. Cuando pretendieron inscribirse como partido político en el 2011 el JNE lo rechazó porque ellos enarbolan el pensamiento Gonzalo, el cual atenta contra el orden democrático y es responsable de miles de muertes durante el Conflicto Armado Interno entre 1980 y 2000.


Sendero y Movadef no son lo mismo. Los jóvenes activistas del Movadef no son responsables de las muertes ocasionadas por el senderismo, sin embargo la DBA  pretende que asuman los pasivos. Los están cazando uno a uno como en el macarthismo.  Podrán estár desinformados y desorientados sobre la responsabilidad de Abimael Guzmán y compañía pero no por ello se les puede llamar terroristas o proterroristas. Harían bien en marcar distancia de todo eco senderista. El Movadef en las universidades no tiene futuro ni representa ningún peligro para la democracia. Se les debe enfrentar en el debate ideológico y no con la intervención de la Fuerzas Armadas a las universidades violando la autonomía, como pretende el almirante AP (r) Luis Giampietri.


Lo que caracteriza a la universidad es el respeto a las ideas, a las opiniones, a los diferentes pensamientos para poder formar universitarios con capacidad para producir conocimiento académico y servir mediante su profesión a la sociedad. Por ello, no se puede enajenar a los estudiantes sus derechos que están garantizados en la Constitución Política del Perú. No puede haber persecución política por pensar distinto ni por realizar protestas para defender sus derechos. Tampoco se debe permitir que a los universitarios se le tilden de terroristas como en años anteriores.
 
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