Hasta el viernes 28 de noviembre el Banco Financiero atendió en el campus universitario. El convenio que mantenía con la casa de estudio no fue renovado.

La entidad bancaria estaba encargada de recaudar los depósitos que realizaban los miembros de la comunidad universitaria a la cuenta de San Marcos para diferentes trámites como pago de matrícula, de carné, entre otros.

La universidad le cedía los espacios, el  agua y la luz, a cambio el banco no cobraba comisión a los alumnos. Pero este acuerdo se quebró desde que la Decana empezó a trasladar el dinero de su cuenta al Banco de la Nación debido a una resolución de la Dirección Nacional del Tesoro Público el 2011.

Esta situación afectó los intereses del Financiero. Como el banco ya no disponía de los depósitos de San Marcos para poder invertirlos, fue así que empezó un pleito entre ambas instituciones.  El 27 de agosto  comenzó a cobrar comisiones de S/. 2.30 por cada concepto de pago a los sanmarquinos



Mientras tanto las autoridades poco o nada hacían para encontrar una solución, peor aún no informaban a los estudiantes. La comunidad sanmarquina no podía ser perjudicada. A pesar de que fueron sorprendidos, los estudiantes reclamaron. Una semana más tarde el Banco Financiero desistió de la medida aunque continuó cobrando en las demás sucursales. 

Dos meses después,  el Banco Financiero tiró la toalla en la Cuatricentenaria. El sábado 29 de noviembre por la mañana llegaron sus proveedores y recogieron sus bienes en un camión. 



Hasta el momento la universidad no ha comunicado cómo y dónde los sanmarquinos llevarán a cabo sus trámites.
 
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