Los sanmarquinos están a puertas  elegir a las nuevas autoridades que deberán liderar los cambios que necesita San Marcos para sobresalir a nivel nacional e internacional. En esa línea, continúa nuestra serie de entrevistas "Conoce a tus candidatos" a rector para que la comunidad universitaria acuda informada a votar el 17 de julio. Esta vez conversamos con el Dr. Víctor Peña Rodríguez, docente de la Facultad de Ciencias Físicas y exvicerrector académico. Postula con la agrupación Letras y Números.


¿Por qué quiere ser rector de San marcos?
Bueno, esto no es una cuestión definitivamente personal, de lo que se trata es de presentar una propuesta basada en toda una experiencia de vida universitaria. Son cuarenta y seis años de experiencia en enseñanza, en docencia, en investigación y en extensión. Entonces es eso lo que queremos presentar. Claro, hay algunos unos ejes programáticos centrales, básicamente diría que son tres y hay un cuarto que creo que la coyuntura lo amerita que es la defensa del patrimonio y el tema del intercambio de vial.

¿Qué es Letras y Números?, ¿quiénes lo conforman?, ¿cuánto tiempo llevan organizados?
Bueno, Letras y  Números se fundó en 2008 a raíz del problema del intercambio vial y es una corriente de opinión. Las personas, que formamos parte de esta construcción nos alimentamos del debate interno, del esclarecimiento de conceptos sobre la universidad, sobre todo. Hay que hacer un paréntesis de que el problema no es solamente de San Marcos, sino de las demás. La universidad peruana se ha quedado atrasada en los conceptos del siglo XIX; entonces eso es necesario afrontar y resolver.

¿Qué lo diferencia de los demás candidatos?
La experiencia, eso. Si usted compara soy profesor a tiempo completo, de dedicación exclusiva durante cuarenta y seis años,  investigador reconocido.

Los demás candidatos también tienen más de treinta años de experiencia como docentes
Algunos son solamente docentes. El doctor Villa Stein es profesor a tiempo parcial con experiencia en docencia, no creo que tenga mayor experiencia. Pero no es la cantidad de los años, sino el bagaje en todos los aspectos de la vida universitaria.

¿Es lo único que lo diferencia de los demás o también hay otras virtudes?
Yo puedo hasta aceptar las otras propuestas si fueran convincentes desde mi punto vista, y consideraría incensaria mi presentación de la candidatura, pero no me convencen, entonces salimos con una propuesta diferente que es lo que me gustaría explicar.

¿Qué acciones urgen a corto plazo en la universidad?
Yo creo que hay un problema con el retraso de la adecuación de la Nueva Ley Universitaria que, nos guste o no nos guste, ha generado un problema tremendo. El desarrollo académico de una institución depende básicamente de tres procesos: los concursos públicos; las promociones y las ratificaciones. Estos tres procesos tienen que ser armonizados, no pueden faltar ningún año, porque eso produce un retraso, un embalse. Entonces ese tema tiene que ser visto. En caso de los concursos públicos, es la oportunidad que tiene la universidad de incorporar a los nuevos cuadros porque la especialización, el desarrollo de las ciencias es permanente. En el caso de las promociones, es para determinar un orden meritocrático en el ascenso de la carrera. Entonces todos esos procesos tienen que ser llevados correctamente; y ustedes, me imagino que, tendrán información sobre cómo es que se llevan estos procesos, si es que son llevados correctamente o incorrectamente. Y el más importante de todos estos procesos es la ratificación de los docentes, porque nosotros no somos nombrados ad infinitum sino por periodos, somos nombrados, en el caso de los auxiliares por tres años; los asociados, por cinco años y los principales, por siete años. El régimen laboral de un docente universitario es diferente al de cualquier otro funcionario; entonces cuando hablamos del tema de los profesores mayores de setenta años, que es un tema que se está cuestionando actualmente.

¿Es la única medida esencial que San Marcos busca en los próximos seis meses o también hay otras?
Hay otras, yo creo que es necesario comenzar a quebrar ciertos paradigmas. Por ejemplo, en el caso de las remuneraciones de los docentes, tenemos que quebrar un paradigma, y en general en la universidad peruana, pero San Marcos debe ser la universidad líder y debe comenzar esto por San Marcos. ¿Cuál es ese paradigma? Es que a los profesores universitario se le paga por la cantidad de horas que dicta acá, allá y más allá. Al docente universitario se le debe pagar por la cantidad de tesis que asesora, por la cantidad de publicaciones y que publica, valga la redundancia. Pero esto es un proceso. Lo que le estoy explicando es el paso de la universidad del siglo XIX, en el cual ha quedado la universidad peruana, que se conoce como la universidad de la cultura, un paso al modelo de la universidad de la excelencia
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¿Cual es su postura frente a la nueva ley universitaria?
En primer lugar la Ley 23733 era totalmente obsoleta y devino en el rol que jugó la ex ARN, responsable principal de la crisis de la universidad peruana, de modo tal que esta nueva ley era absolutamente necesaria; pero como toda ley es perfectible. El punto más crítico de esta ley es el papel del Sunedu, ese papel tiene que ser revisado. Hasta el término “superintendencia” no me parece un término universitario. Entonces en mi opinión vamos hacer ese alcance al Congreso porque creo que la universidad tiene que tener una interrelación, una comunicación con el Congreso para plantear la creación de un Consejo de la Educación Superior, totalmente autónomo; en este caso ustedes estamos viendo como el ministro sale a declarar, en lugar que sea la superintendenta, entonces no está muy clara la autonomía, de la Sunedu.

¿Cómo serían las relaciones de San Marcos con la Sunedu de llegar a ser rector?
Nosotros nos adecuamos a la norma. No podemos cometer el error que se cometió en la administración del doctor Cotillo, !tremendo error!. Yo creo que la modificación de la ley debe ser correctamente planteada al Congreso.

¿Cuál fue su posición sobre la gestión del rector Cotillo?
Crítica, en general sobre la gestión de los últimos. El principal problema que tubo la universidad fue el clientelaje. Debe haber un compromiso de todos los movimientos, de los siete candidatos a terminar con el clientelaje, porque conduce, en el mejor de los casos, a la improvisación, tú tienes jefes en puestos improvisados que no corresponden. Durante un buen tiempo hemos tenido en la DGA [Dirección General de Administración] a un veterinario, yo creo que esa no es su ubicación; y en el peor de los casos el clientelaje conduce a lo que no deseamos en una universidad, que es la corrupción. Debe haber un compromiso, firmado inclusive, de todos los candidatos a terminar con este mal.

Para exigir la salida de Cotillo hubo docentes que conformaron el frente Acuerdo por San Marcos, usted en un primer momento integró esta coalición pero luego se retiró ¿por qué?
Por el tema mismo del clientelaje, a la salida de Cotillo ocurrió una repartición de cargos impresionantes, entonces mantuvimos en nuestros escritos esa posición crítica. Esa fue la razón.

Tras las elecciones de la Asamblea Estatutaria, ¿cómo calificaría la labor de esta?
A pesar de que los plazos han sido bastantes cortos, han hecho todo un esfuerzo por darnos un Estatuto; sin embargo, ese Estatuto también puede ser mejorado, contiene algunas cosas utópicas como por ejemplo la salida a la solución del problema de los profesores mayores de setenta años. Creo que hay que ser más sinceros ahí, esa salida no se va ha poder aplicar la de los plazos, porque aquí quien va actuar, digamos, de oficio va a ser el MEF [Ministerio de Economía y Finanzas], apenas cumplan los profesores setenta años el este ministerio les cortara sus haberes.

¿Entonces qué pasará con los profesores mayores de setenta años?
Ahí nuevamente la universidad tiene que recuperar su liderazgo, tiene que plantear al Congreso la anulación de ese artículo  84, ¿por qué? porque el régimen laboral del docente universitario tiene los procesos de ratificación. El proceso de ratificación colide con este tope que le han puesto, porque si un profesor llega a los setenta años y pasa su proceso de ratificación, entonces está demostrando que tiene condiciones para continuar. Ahora, no es cierto que el profesor mayor de setenta años le quite una oportunidad al joven, también puede ser un profesor joven que no ha sido adecuadamente ratificado. Entonces vuelvo a insistir que la clave de todo esto es llevar a cabo un proceso de ratificación en la forma correcta. Lo que sí hay que ser críticos, es que estos procesos han sido un formalismo y eso tiene que ser corregido. Y se puede corregir con la participación de la Sunedu se puede destacar un par académico o un veedor, sería suficiente, digamos, para darle garantía a este proceso de ratificación.

En cuanto a su plan de gobierno para San Marcos, ¿cuáles son las propuestas para estos cinco años?
Básicamente, la construcción es en base a tres ejes: el primer eje es el aumento de la calidad de la docencia y de la investigación, sobre todo; de modo tal que trabajemos con los indicadores fuertes, con los indicadores que marcan el desarrollo de las universidades más importantes, y no nos inventemos indicadores propios. En segundo lugar, está el tema de la homologación, si queremos calidad, debemos comenzar pagándole a los profesores lo que dice la ley; no podemos tener calidad con profesores que cobran mil soles, tres mil soles o cinco mil soles, eso no es posible. Entonces lo único que pedimos es que se cumpla con la ley. El otro tema es que aquí la fuerza motora son los estudiantes, entonces ahora los estudiantes tiene dos cosas nuevas con esta ley: uno es el tema de los estudios generales y el otro es el tema de las tesis. Ahora los estudiantes deben preocuparse por estas dos cosas. Para hacer una tesis se requiere financiamiento, la universidad debe organizar un sistema de becas para tesistas tanto de pregrado como postgrado, que sirva de capital semilla. ¿De dónde saldrían esos recursos? Yo creo que actualmente la universidad tiene un financiamiento de recursos propios para pagar a todo un buró, si se recortara ese buró a un 50%, a esos asesores que existen en diferentes oficinas, se tendría una cantidad importante para estas becas.


¿Cómo se fomentaría la investigación entre los docentes?
Primero hay que entender el proceso, te lo explico rápidamente. Hay un físico llamado Sabato que trató estos temas de investigación y que diseñó un triángulo, que conecta el rol del Estado, de la universidad y del sector privado. Esa teoría ha sido modificada por otro científico brasileño y le ha agregado un cuarto vértice convirtiéndola en un tetraedro, que son las componentes sociales. Volviendo a se triángulo la relación entre el Estado y el sector privado, a través de los TLC, es el lado más fuerte. La relación entre Estado y la universidad es un lado que están en construcción; pero la relación entre la universidad y el sector privado es la más débil.
Ahora los economistas hablan de innovación tecnológica ¿qué cosas es innovación tecnológica?, es la creación de un bien o de un servicio que tiene que ser aceptado por el mercado. Lamentablemente los economistas no entienden los procesos, muchas veces demandan esta “frutita” que es la innovación tecnológica y piensan que esto puede surgir del libre albedrío de genios. El paso previo para la innovación tecnológica es la innovación científica, esta es la generación de conocimientos que tienen que ser aceptados por la academia internacional, además de publicarlas en revistas indexadas. Este proceso se produce solamente en las universidades. Lo que tiene que hacer San Marcos es construir ese sistema y reformular el Vicerrectorado de Investigación que ha devenido en poco práctico.
En los últimos 3 años 50 profesores han concursado a los fondos del Fondecyt [Fondo nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico] y han ganado, sin apoyo alguno, cerca de 27 millones de soles. En cambio  en el examen de admisión mueve a 3 mil profesores y deja 7 millones ¿cuál es el camino? promover la investigación, alentar que más profesores concurso a estos fondos concursables. Ese es el camino.

¿Cuáles serían sus propuestas en torno a la Oficina Central de Admisión, la Presanmarcos y el pregrado?
El tema del examen admisión es otro drama, hay que decir las cosas como son, si nos ponemos a pensar la universidad está viviendo de aquellos que no pueden ingresar y eso no corresponde a una universidad ni moral ni éticamente como San Marcos. Vuelvo al tema del proceso de admisión que mueve a 3 mil docentes para generar 7 millones y eso hay que corregir. Lo que necesitamos son profesores gestores que consigan recursos a través de fondos concursables.
El centro Pre si es de otra característica, es un servicio que también necesita ser revisado de la universidad. Para comenzar tiene que ser más notoria en la participación de los profesores de la universidad, en los últimos tiempos la participación de estos no llevan la imagen de la universidad
En el  postgrado yo creo que si ahora se ha hecho bien en este Estatuto de incorporarlo en lo que es la investigación. El postgrado es la herramienta básica e indispensable, tiene que existir una conexión sostenida para la investigación. Lamentablemente el posgrado ha tenido una forma demasiada escolarizada no hace ruido de soporte para la investigación

¿Cuál fue su papel como decano encargado de la Facultad de Ciencias Sociales en 1999 cuando la universidad estaba intervenida?
Bueno fue en etapa final, fue en los últimos meses, tuve que administrar nada más como me corresponde por la antigüedad de la facultad. Asumí una responsabilidad prácticamente administrativa, en nueve meses no se podía hacer mucho.

En el 2006 usted formaba parte de Acuerdo Institucional, aquel año también participó en las elecciones internas donde fue precandidato a rector junto con Gustavo Solís, en estas elecciones usted perdió. En la Asamblea Universitaria se iba a elegir al rector para que reemplace Burga. Los docentes de Acuerdo eran mayoría, por ende Solís debía ganar el Rectorado; sin embargo, no fue así porque Izquierdo obtuvo más votos en esta elección y usted fue elegido vicerrector académico ¿qué fue lo que pasó, ¿por qué al final apoyó a  Izquierdo?

Sí claro, en primer lugar sostuvimos una serie de críticas a lo que devino Acuerdo Institucional. Acuerdo Institucional en el 2006 ya no fue lo mismo que en el 2001, había una insistencia en la reelección del doctor Manuel Burga, pero después hubo una ley, una norma que digamos truncó esa expectativa. Recuerdo que hubo ese problema. Pero lo del doctor Izquierdo fue una alternativa diferente que nosotros quisimos plantear, lamentablemente eso no funcionó, escasamente funcionó un año y en ese año nosotros marcamos claramente una posición respecto a la gestión del doctor Izquierdo.

¿Es consciente de que es responsable de la pésima gestión que tuvo Izquierdo puesto que en su período San Marcos cedió terreno a la Municipalidad de Lima para la construcción del bypass?, esto generó malestar entre los sanmarquinos
El responsable no.

Usted apoyó a Izquierdo para que salga elegido rector entonces, en ese sentido, tiene responsabilidad por lo que se gestó en esa gestión

Claro, lo apoyamos [a Izquierdo] porque la idea era construir un espacio político diferente pero los diversos sectores de izquierda no correspondieron a esa responsabilidad, pero eso no significa que lo anterior (el ceder espacio de la universidad para el bypass) haya sido lo correcto. Lo que terminó Acuerdo Institucional no era lo correcto, pero después en el tema del  intercambio vial fuimos solamente dos profesores profesor José Gómez y yo los que nos opusimos, y ahora tenemos ahí [postulando al rectorado] dos candidatos que firmaron el convenio del intercambio vial y que tendrán que asumir su responsabilidad, y otro candidato que tiene el apoyo del doctor Luis Izquierdo. Por lo menos hay tres candidatos que digamos están vinculados a esa responsabilidad.

Seguidamente ¿cuál fue su papel durante la gestión de Izquierdo como vicerrector académico?
Nosotros trabajamos en el vicerrectorado académico. Dejamos un soporte de los programas de desarrollo académico que lamentablemente después no se continuaron, programas de movilidad docente, de movilidad estudiantil, apoyo de eventos. Hubo un programa interesante sobre iniciación científica en el pregrado, se trabajaron dos años. Trabajamos ese aspecto para darle soporte a la parte académica. Nosotros hicimos eso. Los otros hicieron trabajo más que todo político.

¿No cree que esta decisión que tuvo de apoyar Izquierdo ahora puede restarle para su candidatura a rector?
No,  lo que estamos proponiendo son cosas totalmente diferentes,  lo que estamos proponiendo es un modelo de universidad diferente. No hay nada acá personal si yo no salgo elegido conmigo no va a pasar absolutamente nada, lo que estoy tratando de explicar, con cierta docencia, es una propuesta. En cierta forma yo no tenía pensado presentarme, pero al ver que se  presentan algunos candidatos que no han tenido una vinculación muy activa con los problemas de la universidad, podemos decir que son profesionales muy respetables, todos ellos son profesores muy respetables pero yo creo que hay que tener una experiencia de vida universitaria completa.

Siguiendo el caso del bypass, ¿cómo se resolvería para que la universidad no se perjudique?
Cuando yo, en su momento, reemplacé al doctor Izquierdo en varias oportunidades sacamos en el diario La República nuestra posición crítica frente al tema del intercambio vial, eso está publicado, ha habido como tres avisos.

Después que firmaron el convenio con la Municipalidad de Lima recién criticaron ¿podría explicarlo?
En primer lugar nosotros señalamos desde el primer momento que necesitábamos una explicación, porque ese proyecto llevaba un nombre equivocado, un proyecto de ingeniería tiene que seguir un rigurosos procedimientos hasta conseguir el código de SNIP [Sistema Nacional de Inversión Pública]. Una equivocación desde el nombre,  no es intercambio vial, sino intersección vial. Hay una serie de consideraciones técnicas como por ejemplo, el puente  no debió haber sido construido sobre la avenida Venezuela, sino sobre la avenida Universitaria. Por último el informe del Colegio de Ingenieros que demostró matemáticamente que el anillo era innecesario, con una transformación a una rotonda alargada colocada debajo del puente le podía producir los mismos desvíos. Entonces no me cabe la menor duda de que fue todo una irresponsabilidad del grupo de Frente Unido de aquel entonces. Ahora el problema ha quedado complicado una solución posible sería conversar con la Municipalidad pero a la vez hacer respetar los derechos que tiene San Marcos, no hemos recibido compensación alguna. Ya hay una propuesta del Colegio de Ingenieros que yo creo que podría considerarse, pero es un problema urgente que afecta a la seguridad y a la economía de la universidad por eso que lo colocamos nosotros como un punto muy importante.

Pasando a otro tema, ¿cómo sería su trato con los gremios estudiantiles?
En general con todos los gremios tiene que ver haber diálogo, eso es lo fundamental y también participación de los gremios, estos ayudan a que la gestión sea más transparente. Lo que necesitamos es transparencia en la gestión y vuelvo al tema de que tiene que haber un compromiso general de terminar con el clientelaje, no podemos ser tan hipócritas de ver el elefante que pasa por nuestras narices y no decir nada.

¿Cómo se terminaría con el clientelaje?
Con eso que usted señala, con la capacitación de los gremios, hacer esto más transparente, en cuantos más ojos estén sobre este proceso será mejor.

En el caso de que usted sea rector ¿estigmatizaría las protestas estudiantiles vinculándolas con el Movadef?  porque eso pasó con Cotillo y es un temor latente entre los estudiantes

Esa situación hay que aclararla, efectivamente eso nos afecta a todos no solo a los estudiantes. Todos sabemos la realidad y si hay algunas cosas creo que la ciudad universitaria tiene una geografía delimitada para que las autoridades tomen las medidas que tengan que tomar. En San Marcos prima un ambiente totalmente diferente, se hace política, sí. Eso fue un recurso utilizado por el rector Cotillo que no corresponde a la realidad de San Marcos.

Sabemos que cuando las autoridades son indiferentes ante los reclamos de los estudiantes estos llegan a tomar medidas de presión como las tomas o protestas ¿usted cómo haría para no llegar hasta esa situación?

Creo que hay que evitarlo con el diálogo, yo recuerdo algunas tomas cuando he sido vicerrector académico, algunos incidentes y nunca se me ha ocurrido denunciar los estudiantes, hemos estado ahí hemos conversado incluso una vez. Si hay alguna protesta, alguna reacción, es porque existe algún motivo y hay que buscar la solución.

En cuanto al Bienestar Universitario ¿cómo será administrada?
En primer lugar yo creo que hay que mejorar la calidad de vida de los estudiantes y de los docentes, esto es fundamental para el desarrollo académico. Veo con preocupación el estado de los comedores en la ciudad universitaria. Hay muchos estudiantes y profesores que no necesariamente van al comedores, sino a las otras cafeterías. Entonces yo creo que todo esto tiene ser revisado, para eso nosotros tenemos especialistas que deben hacer ese control. Es importantísimo respetar ese lugar porque es el espacio más importante que tiene el docente y el estudiante: la toma de los alimentos. El espacio tiene que ser agradable, ameno y de calidad.

¿Para mejorar la calidad del Comedor implicaría tercerizarlo?
No, esto se puede hacer con la administración que tenemos en la universidad. Con estos servicios de tercerización hay que tener mucho cuidado, a propósito de esto hay mucha tercerización acá.

¿Todos los estudiantes tendrán derecho a la alimentación o sólo los becarios podrán hacer a las raciones?
Hay un número establecido de raciones en función al presupuesto asignado  y más o menos hay una frecuencia de estudiantes que mantienen una actividad, debería haber cobertura para todos para todos. No se puede negar ese derecho para eso debe colocarse un administrador que conozca y no se improvise, volvemos al tema del clientelaje, tiene que ser alguien que conozca, para eso están los ojos atentos de los propios estudiantes y profesores porque hay un comedor de profesores.

En el caso de la residencia universitaria hay un pabellón que aún no está formalizado, es el pabellón B ¿qué pasará?
De lo que se trata  es de rescatar lo que era, porque eso fue inicialmente vivienda.

Luego pasa a ser Centro de Informática con Izquierdo
Claro, eso tiene que corregirse, tiene que ser reformulado en lo que era.

Para finalizar, ¿por qué los sanmarquinos deberían elegir por usted y no por otros candidatos? ¿cuáles son los valores, lo mejor que puede brindar Víctor Peña para los próximos cinco años?
Yo insisto en la visión de universidad que traemos, de repente esa parte no la hemos desarrollado y si me lo permiten me gustaría desarrollarlo porque es fundamental, yo creo que hay que tener un estado de conciencia plena para poder sustentar una propuesta. El problema de San Marcos no es ajeno al problema de la universidad peruana, una universidad que ha quedado atrasada en el siglo XIX y esto es grave.
A raíz de la Revolución francesa, la idea de las universidades era el construir una clase media, luego eso continúa hasta finales del siglo XX. Siguiendo con esos paradigmas la universidad se redujo simplemente a formar a los profesionales que el mercado necesitaba. Ese es el estado grave de la universidad peruana.
En la actualidad tenemos el modelo de la universidad de la excelencia, lo que tenemos que hacer es dar ese paso donde la universidad debe generar conocimiento. Nuestra propuesta es invertir la base de la pirámide estructural actual de la universidad sustentada en la formación profesional hacia la investigación y eso lo podemos hacer porque tenemos esa experiencia. Vamos a darle un nuevo orden a San Marcos, eso básicamente.




 
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